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jueves, 9 de noviembre de 2017

Los guiones y el sexo Eric Berne


Cada persona decide en su primera infancia cómo vivirá y cómo morirá, y a ese plan, que lleva en la cabeza dondequiera que vaya, lo llamamos su guion.
Su conducta trivial puede decidirla la razón, pero sus decisiones importantes ya están tomadas: con qué clase de persona se casará, cuántos hijos tendrá, en qué clase de cama morirá, y quién estará allí cuando lo haga.
Todos los tipos de guiones tienen sus aspectos sexuales.
Los guiones de “Nunca” pueden prohibir el amor o el sexo, o ambos. Si prohíben el amor pero no el sexo, son una licencia para la promiscuidad, licencia que aprovechan plenamente algunos marineros, soldados y viajeros y que utilizan las prostitutas y cortesanas para ganarse la vida. Si prohíben el sexo pero no el amor, producen sacerdotes, monjes, monjas y personas que hacen buenas obras, como la de criar niños huérfanos. Las personas promiscuas están continuamente atormentadas por la visión de fieles enamorados y familias felices, mientras que los filántropos sienten continuamente la tentación de saltar la valla.
Los guiones de “Siempre” están representados por las personas jóvenes que se ven obligadas a irse de sus casas por los pecados que sus padres les han incitado a hacer. “Si estás embarazada, vete a ganar la vida en la calle” y “Si quieres tomar drogas, hazlo por tu cuenta” son ejemplos de esto. Puede que el padre que arrojó a su hija en plena tormenta albergara pensamientos lascivos respecto de ella desde que ésta tenía diez años (¿diez? ¿ocho?) y el que echó de su casa a su hijo por fumar drogas se emborrachará aquella noche para aliviar su dolor.
La programación paterna en los guiones de “Hasta” es la más fuerte de todas, pues generalmente consiste en órdenes directas: “No puedes tener vida sexual hasta que te cases, y no puedes casarte mientras tengas que cuidar de tu madre (o hasta que termines la carrera)”. La influencia Paterna en los guiones de “Después” es casi tan clara como en los anteriores, y la espada suspendida emite los destellos de unas amenazas bien visibles: “Cuando te cases y tengas hijos empezarán tus problemas”. Traducido en acción, esto significa: “Agarra las rosas de la vida mientras puedas”. Después del matrimonio, se reduce a “Cuando tengas hijos empezarán los problemas”.   
Los guiones de “una y otra vez” producen siempre una dama de honor, y nunca una novia, una persona que se esfuerza mucho una y otra vez, y nunca acaba de conseguirlo. Los guiones de “Final abierto” terminan con hombres y mujeres mayores que pierden su vitalidad sin lamentarlo mucho y se contentan con recordar conquistas pasadas. Así como las mujeres que tienen estos guiones esperan ansiosas la menopausia con la esperanza de que solucionará sus “problemas sexuales”, los hombrs esperan hasta que se jubilan con una esperanza parecida de liberación de sus obligaciones sexuales.
En una esfera más íntima, cada uno de estos guiones tiene su relación propia con el orgasmo propiamente dicho. En guion de “Nunca”, desde luego, además de hacer solteronas y solterones, prostitutas y alcahuetes, también hace mujeres frígidas que nunca tienen un orgasmo, ni uno solo en toda su vida, y hombres impotentes que pueden tener orgasmos siempre que no haya amor, la clásica situación descrita por Freud del hombre que es impotente con su mujer pero no con prostitutas. El guion de “Siempre” produce ninfomaníacas y donjuanes, que se pasan la vida persiguiendo el orgasmo.
El guion de “Hasta” fomenta amas de casa acosadas y hombres de negocios cansados, ninguno de los cuales puede excitarse sexualmente hasta que la casa o el negocio están en orden hasta el último detalle. Incluso después de excitados, pueden interrumpirse en los momentos más críticos, para jugar a “La puerta del refrigerador” o al “Bloc de notas”, pequeñas cosas para atender a las cuales tiene que saltar de la cama en aquel mismo momento; por ejemplo, comprobar que la puerta del refrigerador está cerrada, o anotar unas cuantas cosas que se han de hacer antes que nada a la mañana siguiente en la oficina. Los guiones de “después” dificultan el sexo por recelo. El miedo a quedar embarazada, por ejemplo, impide a la mujer disfrutar del orgasmo y puede hacer que el hombre tenga el suyo demasiado deprisa. El coitus interruptus, donde el hombre se retira justo antes de la eyaculación como método de impedir la natalidad, tiene a ambas partes en un conveniente estado de nervios ya desde el principio, y generalmente deja a la mujer a mitad de camino si la pareja es demasiado tímida para utilizar algún sistema por el cual ella tenga satisfacción. De hecho, la palabra "satisfacción", que suele utilizarse para tratar de este problema en concreto, es un indicio de que algo va mal, pues un buen orgasmo debería ser mucho más sustancial que la pálida sombra llamada satisfacción.  
El guion de “una y otra vez” sonará mucho a muchas mujeres fracasadas, que van excitándose cada vez más durante el trato carnal, hasta que justo cuando están a punto de llegar al orgasmo, el hombre eyacula, probablemente con la ayuda de  la mujer, y ella vuelve atrás otra vez. Esto puede pasar noche tras noche durante años. El guion de “Final abierto” afecta a las personas mayores que consideran el sexo como un esfuerzo, o una obligación. Una vez llegados a la cumbre, son “demasiado viejos” para tener vida sexual, y sus glándulas se debilitan por falta de uso, junto con su piel y a menudo también sus músculos y su cerebro.
Ahora no tienen nada más que hacer que llenar el tiempo hasta que se enmohezcan sus conductos. Para evitar esa vida vegetativa, un guion no debería tener un límite de tiempo, sino que habría de designarse para durar toda la vida, por larga que esta fuera.
La potencia sexual, el empuje y la energía de un ser humano están determinados hasta cierto punto por su herencia y sus componentes químicos, pero parece que todavía es más fuerte la influencia de las decisiones de guion que él toma en su primera infancia, y las de la programación paterna que ocasiona estas decisiones. Así pues a la edad de seis años están decididas en gran medida no solo la autorización y la frecuencia de sus actividades sexuales a lo largo de toda la vida, sino también su capacidad y su disposición para amar.
Esto parece todavía más aplicable a las mujeres.
Algunas de ellas deciden muy pronto que quieren ser madres cuando crezcan, mientas que otras resuelven en el mismo periodo permanecer vírgenes o novias intocadas para siempre. En cualquiera de los casos, la actividad sexual en ambos sexos es objeto de la constante interferencia de opiniones paternas, precauciones adultas, decisiones infantiles y presiones y temores sociales, de manera que los impulsos y los ciclos naturales son suprimidos, exagerados, desfigurados, desatendidos o adulterados. El resultado es que todo lo que llamamos “sexo” se convierte en instrumento de un juego. Las sencillas conciliaciones de los mitos griegos, los gritos espontáneos que se oían en el Monte Olimpo, que forman la base de la versión original del guion, se convierten en los trucos y subterfugios de los cuentos populares, de manera que Europa se transforma en Caperucita Roja, Proserpina en Cenicienta, y Ulises en el estúpido príncipe que se convierte en rana.
 Escuela Internacional de Coaching de Xalapa
Avda. Américas 286. col. José Cardel Xalapa-Veracruz
2281 82 88 84 o 2281 78 07 00
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domingo, 22 de octubre de 2017

¿Por qué algunas personas tienen éxito con facilidad y otras no? Héctor D'Alessandro


¿Por qué algunas personas tienen éxito con facilidad y otras no?
¿Por qué a algunas personas les resulta fácil algunas cosas y otras no?
En constelaciones, si miramos de modo superficial, podríamos aparentemente “liberar” a la persona de una “lealtad”, por la cual no puede alcanzar determinados objetivos debido a que no puede superar a su padre o a su madre.
Siendo verdad en algunos casos, no lo es de modo total.
En la Escuela Internacional de Coaching de Xalapa, preparamos a nuestros alumnos en la visión del Análisis Transaccional y de la Hipnosis Ericksoniana, de modo que tengan una visión completa de cualquier asunto que les presente un cliente, y puedan así intervenir con precisión y éxito. Las constelaciones familiares nacen directamente del Análisis Transaccional, por su concepción y por sus métodos, y de la Programación Neurolingüística y la Hipnosis Ericksoniana por su modo de lectura corporal y la cualidad de la intervención.
Nuestra formación permite leer en el cuerpo y en la comunicación general de la persona qué tipo de “guion” está viviendo.
“Cada persona decide en su primera infancia cómo vivirá y cómo morirá, y a ese plan, que lleva en la cabeza dondequiera que vaya, lo llamamos su guion” (Eric Berne) y cuál es el “saldo del guion”, cuáles los mandatos que tiene la persona, y cuáles son los “requerimientos”  de ese guion. Cómo opera su “demonio” particular dentro del contexto del guion. Guion, requerimiento, saldo y demonio son componentes sustanciales de todo guion, son en realidad grabaciones visuales, auditivas y sensoriales que la persona experimento antes de los siete años, mientras su sistema nervioso funcionaba las veinticuatro horas del día en una banda de frecuencia de entre 8 y 13 Mega Herzios por segundo, que es el estado de trance conocido como estado “alfa” de la mente o estado de máximo aprendizaje. Ese periodo en el cual los niños parecen aprenderlo todo como auténticas esponjas. En esa edad, según dónde le haya tocado nacer al niño, este aprende que lo más importante en la vida es sacar buenas notas, otros que lo más importante es ser feliz, otros que lo más importante es oír atentamente lo que hablan los vecinos de nuestra familia para contárselo a mama, y así sucesivamente según sea la cultura familiar en que el bebé haya nacido.  
Un saldo de guion puede operar de modo que determina como ha de acabar la persona que es víctima inconsciente del mismo, ejemplo: “vas a acabar como tu tío” (alcohólico) o bien “Nunca llegarás a nada” (una predicción, negativa, para la vida del paciente), “Tu nos vas a matar a todos” —a disgustos, entiende la mamá, pero él o la bebe entiende literalmente y luego de adulto, según otros elementos de su contexto se convierte en un asesino múltiple o bien en alguien que trae la mala suerte y la gente se muere allá donde vaya o la acusan de haber matado a disgustos a alguien, aunque todo esto sea pura imaginación la persona lo vive como una realidad y los que hablan de la persona, totalmente atrapados en el guion, que tiene componentes colectivos, mientras lo afirman, se lo creen.  
Lo que habitualmente sucede es que los padres concluyen su actividad luego de pronosticarle un destino negativo o positivo a sus vástagos, echándole, al niño, una maldición del tamaño de “Sigue así y terminarás arrastrándote por las calles como tu tía” (prostituta)  y a continuación le dicen a los niños cosas como “Y no me mires así”, o “No te quedes con la boca abierta”, “No te quedes ahí como un pasmarote”, todos ellos mandatos altamente hipnóticos, puesto que son ordenes imposibles de cumplir, el cerebro no entiende ni sabe que hacer cuando le dicen que "no haga" alguna cosa, y sumergen al pensamiento y a la imaginación del niño en una laguna donde se graban más profundamente las maldiciones previas pronunciadas en voz alta y también algunos otros enunciados didácticos como “Anda y ponte las zapatillas que te vas a resfriar”, que se le dicen inmediatamente a continuación.
Entonces, los niños, que poseen una tremenda plasticidad antes de los siete años, graban esa información que está siendo depositada a diario sobre la superficie flexible de su joven cerebro. Imprime toda la información como si fuera la verdad y a la vez un mandato, y cuando llegan al saldo del guion, como en el caso de una clienta del propio Eric Berne, creador del análisis transaccional, no olvidan ponerse las zapatillas el día en que se tiran al río en un intento frustrado de suicidio. Si se convierte con éxito en un alcohólico, nadie se explicará por qué tiene siempre la boca abierta; si se hace prostituta, muchos se preguntarán por qué no habla nada con sus clientes. Y en cualquier otro destino, también muchos se entregarán a la inútil investigación sobre por qué siempre está con cara de pasmado.
Por este mismo motivo, un cliente puede pasarse la vida luchando contra el mandato de mamá o de papá, tu cásate bien, pero jamás con una judía; como el niño tiene bien grabado que debe casarse y su “demonio” que lucha por su supervivencia y que le hace tomar todo tipo de decisiones con las que pueda llevarle la contraria a esas voces de papá y de mamá lo conducirá directamente a casarse con una judía (o cualquier otro miembro de otra raza o profesión que los papás detesten), con la que, obviamente, le irá fatal y con suerte acabará divorciándose.
Al divorciarse, si tiene suerte, se sale del guion y entra en el Antiguion, es decir que pasa a sentar cabeza y hace caso de lo que “sabiamente” decían papá y mamá. Pero realmente nunca ha vivido.
Así, se pasa la vida, mientras llega la muerte, tomando decisiones erróneas que ni siquiera llega a tomarlas la persona. Con una constelación no se puede quitar ese sistema de toma decisiones; ese sistema se despotencia conociendo cómo funcionan los diferentes elementos que configuran un guion.
Cuando alguien está atrapado en un circuito sin salida en el que siempre recae, y vive una lucha interna de la cual no puede salir, como si diferentes personas discutieran dentro de su cabeza y en su corazón, no va a salir de ese infernal lugar con una constelación familiar.
Debe desactivar los componentes del guion que son en todos los casos procedimientos hipnóticos que se implementan sin consciencia en la infancia del niño o de la niña. Por ese motivo se quitan con procedimientos hipnóticos, pues así fueron instalados y funcionan en la mente y en el sistema de toma de decisiones de la persona en forma automática y totalmente inconsciente.
El problema es que muchas veces toda la familia está atrapada en el guion; el modo de supervivencia desde el cual experimentan lo que llaman “la vida” se parece para ellos, con bastante verosimilitud, a la experiencia directa de la vida. Un ejemplo que muy frecuentemente vi —aunque nunca traté a ninguna— en España es el caso en el que la mujer abandona al marido porque este le pega y la familia del hombre pasa a tomar a la nuera bajo su protección pero al mismo tiempo hablan con su hijo a fin de “reformarlo”, lo consideran un criminal más por el hecho de que ha permitido el divorcio que porque le haya dado unos golpes a la mujer; de este modo, logran “reconciliar” a la pareja y tiempo después ella aparece muerta. Todos logran lo que inconscientemente buscaban. Ese guion de tejido dañado se consuma y aunque luego haya grandes muestras de dolor, e incluso enfrentamientos entre las familias, forma parte de la herencia familiar del guion de la familia, pero no de la vida, a la cual no conocen.
En los fracasos económicos pasa algo similar: un cliente tiene un mandato terrible si realiza ciertas cosas, como asociarse con alguien de terminada edad o de cierta nacionalidad o del sexo contrario o cualquier otra alucinación colectiva de esas que las familias recolectan sin cobrar por ello a su paso por la vida. La persona va experimentando con sus empresas, pero no se da cuenta de que por ejemplo no tiene permiso, caso de que sea una mujer, para asociarse con un hombre de otra clase social o de otro nivel educativo porque en casa aprendió y se la mandató para que buscara hombres más manipulables. Las cosas salen mal y ella confirma lo que se pronosticaba en casa, el hombre que se asoció con ella por supuesto que también trae su guion complementario y experimenta la parte que a él le corresponde en la pequeña obrita teatral que juntos representan.
Así la gente se entrega a pasar la vida con alguien a quien ni conoce, porque dentro del estrecho margen que las maldiciones que de buena voluntad mamá y papá le enviaron, escoge aquella persona que justamente va a activar su guion. Una dama esbelta y medianamente inteligente se casa con un hombre que solo sabe trabajar y ponerle los cuernos, dice “amarlo con locura”; se le pregunta por qué escogió a alguien de tan bajo nivel intelectual que apenas logra hablar con mayor locuacidad que un perro, ella dice que la conquistó con la “bondad de su corazón”, una mentira, a todas luces, cuando lo dice aprieta las manos una contra la otra, mira al terapeuta de costado con gesto seductor, sonríe con la sonrisa conocida como “del patíbulo”, que en este caso viene a decir “me jodí a mí misma pero me da igual”, y estira las piernas articulando los tobillos de tal manera que retrae los pies. El demonio se ha salido con la suya; a su hija le aconseja que encuentre a un hombre que sea millonario y guapo e inteligente para los negocios, pero su hija aprende que su padre tiene el cerebro de corcho y lo ama, porque en definitiva es su papá, así que nunca encuentra un hombre adecuado. Está presa de la esquizofrenia de la madre, y a menos que logre mirarlo todo con honestidad, jamás encontrará un hombre y se sentirá a diario enojada y con el tiempo rencorosa, y despectiva, el labio hacia abajo la delatará en todas las reuniones.
Cuando se quita un mandato de este tamaño, curiosamente, la sinergia muscular permite que el labio se suelte del conjunto en que se encuentra atrapado y le devuelve, a la persona, la agradable sonrisa que merece y que perdió en algún momento de su pasado.
Imagínense el caso de una persona que tenga estos mismos mandatos contrarios, procedentes evidentemente de una familia bien intencionada, en el área de su economía. ¿Entienden ahora por qué hay tantas personas que trabajan en lo que no les gusta? ¿Qué tienen negocios que nunca funcionan y en los que se dejan la vida quejándose sin llegar nunca a tocar el cielo con las manos?
Ahora piensen en un tipo de casos que muchos de ustedes seguramente conocen, y es el de personas que se la pasan años o décadas en una relación sin significado, en un trabajo que los agota o manteniendo una empresa que no acaba jamás de salir adelante y no les aporta felicidad, lo han intentado todo, han probado con diferentes sistemas de pensamiento para adaptarse a la situación o bien para intentar salir de la situación, pero en todos los casos no ha resultado más que en eso: intentos. Y algunos de ellos, de pronto, por los motivos que sea, se salen del entramado de relaciones que esa situación implica, rompen la cárcel mental en que estaban inmersos y puede que incluso en su entorno, personas bien intencionadas, piensen que se han vuelto locos. A pesar incluso de las posibles amenazas del entorno inmediato, esas personas se aventuran a un vacío sin aparente significado que es el no estar más en ese contexto. Y triunfan. Triunfan de un modo que llega a asombrar a las personas más cercanas que los conocen. La sonrisa y el color vuelven a sus labios y a su rostro. La felicidad respira en todos sus poros, parecen disfrutar de un plus de vitalidad que al parecer les estaba negado. Están en paz. Ya no parecen aquella persona artificial y tensa que se parece más a un estridente y crispado cómic plano o a una suerte de payaso con respuestas automáticas antes que a un ser humano natural.
Estas personas se diferencian de aquellas otras que, tras dar el paso, parecen llenas de culpabilidad e ira contenida y entran en un vértigo de sucesos cada día más negativos que el anterior.
¿Qué ha pasado aquí?
Los primeros han salido del guion que los mantenía atados a una vida que tenía de tal solo el nombre.
Los segundos han salido de una versión del guion y se han lanzado a un Antiguion aún más tiránico e insatisfactorio.
Es frecuente el caso de mujeres que hartas de su marido deciden dejarlo, puede que concurran a algún taller “altamente empoderante” y saliendo de allí con una subida total de la adrenalina toman decisiones que no son más que del demonio que siempre está allí de guardia para precipitar a la persona al abismo. Al día siguiente, como si se saliera de una tremenda resaca, sobreviene el arrepentimiento y la culpa que arrasa toda posibilidad de razonamiento adulto. Vuelven al redil, porque en su sistema familiar el aprendizaje dice que una mujer no abandona a su marido hasta que la menor, o el menor, de los hijos no alcance la mayoría de edad.  Aún faltan algunos años para que ese evento se produzca, pero la mujer ha visto por un momento la luz y la posibilidad. Mientras tanto, enferma, a modo de moratoria mientras no llega el momento del pago final. Es decir que podía ser libre y triunfar como ser humano solo si se alcanza cierto plazo temporal en el cual se cumple cierta meta (la mayoría de edad de los hijos), como no hay información para vivir el tramo intermedio y la culpa destroza los nervios, la mujer permanece enferma durante años y cuando el último de sus hijos alcanza los dieciocho años, repentina y milagrosamente se cura.
Ahora, vamos a ver qué pasa con el otro grupo, el primero, esas personas que abandonándolo todo por la llamada de un canto de sirenas, triunfan de un modo que a los otros les parece envidiable. Ya habían alcanzado el plazo estipulado por el guion. Este es el caso más frecuente, tenían permiso para salir bien librados. Por eso un analista transaccional cuando recibe a un cliente debe, primero que todo, ver en qué momento del guion está la persona, porque si aún no tiene permiso para estar bien, puede incluso darse la vuelta y convertirse incluso en el gran enemigo del ingenuo terapeuta, esta es la fuente de la mayor parte de las denuncias o retiradas airadas de los clientes de las consultas de terapeutas inexpertos. El facilitador se cree a pie juntillas las palabras de esperanza que el cliente aparentemente deposita en su futuro y en la labor del profesional y no capta que le está enviando en realidad un conjunto de señales que dicen todo lo contrario. Desde “no podrás conmigo” hasta “solo la muerte puede librarme de esto”, pasando en medio por las constantes conversaciones inútiles que solo rozan el nivel intelectual (entre 8 y 14 megaherzios por segundo del cerebro) estado de vigilia de la razón consciente.
Ahora bien, cuando el cliente está preparado, la neurona se conecta, es el único caso en que el Maestro (interior) aparece de inmediato. Por eso, para tomar una decisión debemos conocer con precisión si el cliente ya tiene permiso en este momento de su vida. Cuando no lo tiene, recae y se castiga con un retorno a los viejos hábitos culpables. Si comía demasiado, ahora come más. Si ya no amaba a la pareja, se convence de que sí la ama y vive en una situación de auténtica división interna. Si se hacía cirugías estéticas, ahora se las hará de a tres por vez. Patas de gallo, nalgas y pechos a la vez en cada intervención.
Por todo esto, nosotros realizamos una intervención multidimensional, que permite al cliente lanzarse al río de su felicidad con seguridad y sabiendo de antemano por todas sus propias señales neurofisiológicas, que ahora sí, es su momento para nadar en el río de la libertad.   
Los invito a estudiar Análisis Transaccional con nosotros en la Escuela Internacional de coaching de Xalapa
Héctor D’Alessandro
Escritor y coach
Infórmate ahora en los teléfonos 2281 82 88 84 y 2281 78 07 00

lunes, 5 de junio de 2017

DIPLOMADO DE CONSTELACIONES FAMILIARES

                         
                         
Aquí tienes toda la información sobre el Diplomado y al final un enlace en el 
cual entrar para inscribirte ahora.

Calendario del DIPLOMADO
                                 24 y 25 de junio
                                 22 y 23 de julio
                                 26 y 27 de agosto
                                 22 y 23 de setiembre
                                 21 y 22 de octubre
                                 25 y 26 de noviembre


Diez razones por las cuales Aprender Constelaciones Familiares

1.    Porque es el método que más transformaciones en la vida de las personas ha realizado, de manera comprobada, en las últimas décadas.
2.    Porque permite a las personas ser FELICES y VIVIR SUS PROPIAS VIDAS, libres por completo de cargas familiares impuestas.
3.    Porque te permite reunir la totalidad de tus fuerzas personales y dejarte impulsar por la fuerza que viene de tu sistema ancestral y familiar.
4.    Porque limpia por completo tu modo de ver y al fin puedes, como tantas personas ya lo han hecho, decir ¡¡¡¡¡¡Cómo no descubrí esto antes!!!!
5.    Porque te facilita el acceso a tu paz interior para, desde esa posición, resolver con maestría y elegancia.
6.    Porque LIBERAS a tus propios hijos de todas las cargas para que vivan sus vidas y afronten sus destinos con FELICIDAD y EFICACIA
7.    Porque tu propio cuerpo te lo agradecerá, abandonando para siempre todo tipo de malestares y sobre todo el enorme CANSANCIO de vivir con cargas que NO SON TUYAS
8.    Porque recuperarás tu SONRISA
9.    Porque volverás a tener TODA tu FUERZA INTERIOR para DISFRUTAR de tus RELACIONES

10. Porque MERECES vivir TU VIDA del MEJOR modo posible

Inscríbete ahora en este enlace:

                         
INSCRIPCIÓN AL DIPLOMADO DE CONSTELACIONES FAMILIARES

lunes, 20 de marzo de 2017

Diez razones por las cuales Aprender Análisis Transaccional


Diez razones por las cuales aprender análisis transaccional
1.    Porque se trata de un entrenamiento minucioso y preciso para reconocer de manera automática tus diferentes estados internos: los que contribuyen y los que no contribuyen a hacer tu vida mejor. Y manejarlos de una manera elegante y altamente potenciadora de tus mejores estados y cualidades internas.
2.    Porque aportará a tu experiencia interna más momentos de paz y certidumbre para tomar decisiones sanas y altamente eficaces.
3.    Porque te permitirá activar tu inteligencia emocional y tomar decisiones con la información clara y verdadera del aquí y el ahora.
4.     Porque te permitirá detectar de inmediato (cuando aparezcan en el campo de tu conciencia) los contenidos arcaicos del Niño interior herido y de tu Padre interior normativo, quienes toman decisiones en tu conciencia de manera compulsiva, y podrás sustituirlos con contenidos del Adulto consciente, que toma decisiones basadas en el principio de realidad y con información real en la mano.
5.    Porque te permitirá mejorar tus relaciones, evitando las incitaciones del Niño interior herido y del Padre Interior autoritario de los otros, y centrándote en una comunicación efectiva de Adulto a Adulto, sin juegos psicológicos de por medio.
6.    Porque, con movimientos de percepciones perceptivas (de la PNL) y de las constelaciones familiares, podrás dejar las cargas que no te pertenecen en manos de quienes auténticamente pueden resolverlas y liberar la energía que permanece atrapada en esos lazos inconscientes.
7.    Porque podrás acceder a una experiencia interna de tu propia personalidad en la cual te sentirás libre de aceptar o despedir en calma aquellos patrones que hasta ahora te precipitaban en situaciones y en relaciones que te hacían perder tiempo y energía, te desgastaban emocionalmente y te metían en una confusión sin encontrar la salida.
8.    Porque podrás liberar mucha energía creativa para usarla de una manera adecuada para tus propósitos reales.
9.    Porque podrás experimentar tu propia mente de manera nueva, fresca y creativa.
10.   Porque aprenderás a leer las motivaciones inconscientes de los otros y las tuyas propias, sin autoengaño y generando más probabilidades de éxito para tu vida.

Cuando dos personas interactúan, en realidad, no hay solo dos personas, sino al menos seis. Tres estados del ego dirigen de manera inconsciente nuestra conducta. Dos están constituidos por programaciones inconscientes arcaicas, cuya utilidad no está contrastada: el Niño y el Padre interiores. Básicamente, configurados por voces internas (nivel auditivo) asociadas a estados emocionales igualmente programados antes de los cinco años de edad y que tomamos por nuestras propias emociones y nuestra propia voz, y que dan órdenes, establecen reclamaciones (no siempre actuales ni necesarias) y dan permisos. Nos precipitan, sin que aparentemente podamos tener la capacidad de intervenir en estos procesos, en situaciones no siempre agradables. Se ven regulados por el Adulto, un tercera voz que surge durante nuestro desarrollo desde antes de los cinco años y que nunca deja de evolucionar a lo largo de toda la vida.
Sólo el Adulto es el estado de nuestro ego que puede decidir y equilibrar nuestros diálogos internos perniciosos y nuestras interacciones con los demás.
La parte de ti que te conduce de manera indeseada a situaciones nefastas es el Niño interior y a veces también el Padre interior normativo.
El Niño interior herido, a diferencia del Niño maravilloso, que también vive en ti, siempre está reclamando, disputando, haciéndose la víctima, enojado y en busca del castigo. Esa dimensión de tu personalidad vive en ti y toma decisiones por ti colocándote en una posición habitual en la cual los otros están bien y tú no logras estarlo.
Si tu Adulto está contaminado por este niño, que no se ha depurado mediante la observación equilibrada desde la conciencia, lo detectarás, porque tu Adulto no está satisfecho y siente que se sabotea a sí mismo de continuo y no acaba de conseguir lo que desea. Incluso puede que le hayas dado a tu Niño interior todas las satisfacciones materiales que continuamente demanda, e incluso así no te sientes satisfecha. El Niño interior está en la base de las adicciones y de los comportamientos compulsivos, también sustenta nuestros comportamientos y decisiones precipitadas que nos conducen a nuevas situaciones negativas. Está en la base de aquellas situaciones que nos hacen preguntarnos ¿por qué a mí me tiene que suceder esto?
El Padre interior autoritario, a diferencia del Padre nutriente, está construido en base a creencias firmes que adoptaste sin filtros ni crítica durante el proceso de tu crianza. En su lado positivo funcionan muy bien, porque te permiten resolver sin pérdida de tiempo sobre la mayor parte de las decisiones cotidianas: como se abre una botella con tapón de corcho, cómo se organiza un cumpleaños, etc. El problema surge cuando quieres resolver situaciones emocionales y de conflicto entre las personas. El Padre interior intentará resolverlas a partir de lo que aprendió en su hogar y ¿quién tuvo realmente una familia funcional que pudiera resolver sus asuntos con alta eficacia, de la cual aprender? Tu Padre interior las va a resolver a su manera automática e inconsciente, y puede meterte en grandes apuros.    
En el Taller de Destrezas en Análisis Transaccional vas a entrenarte en profundidad y con precisión para detectar a tiempo los diferentes estados del ego que te gobiernan y que determinan negativamente tus relaciones.
También vas a entrenarte minuciosamente para detectar el significado y la procedencia de complejas interacciones comunicativas, tuyas y de las otras personas.
Con estrategias de Programación Neurolingüística y Constelaciones familiares, especialmente rediseñadas para este taller, podrás detectar los diversos núcleos duros en tus diferentes estados del ego y desactivar sus partes inútiles o perniciosas, despedir los programas que aún gobiernan tu conducta y acceder al estado llamado “Adulto” en análisis transaccional, desde el cual puedes realmente gestionar con excelencia tus diferentes estados y las consecuentes decisiones.  
Héctor D’Alessandro

El Taller de Destrezas en Análisis Transaccional se realizará en las siguientes fechas
25 de noviembre
23 de diciembre
20 de enero
14 de febrero
14 de marzo
18 de abril
De 10 AM a 8 PM (con descansos para el coffe break y para comer)
En Xalapeños Ilustres 88. 
Clicka en el siguiente enlace para informarte directamente en la:
Inscríbete al 2281 78 07 00 o al 2281 82 88 84

miércoles, 15 de marzo de 2017

Taller de destrezas en Análisis Transaccional



El análisis transaccional es la base de las Constelaciones Familiares.
Taller de destrezas en Análisis Transaccional.

Luego de muchos años dando constelaciones familiares, Bert Hellinger, que se formó inicialmente en Análisis Transaccional,
vuelve a hablar de “guion de vida” en sus talleres.
El poder del Análisis Transaccional para desbaratar las estrategias que nos montamos para sabotearnos es francamente poderosísimo.
No sólo tenemos una firme lealtad con papá o mamá; hemos grabado en un periodo altamente sensible (antes de los cinco años de edad) toda la información sobre cómo será nuestro destino. Cómo será nuestra vida y nuestra muerte. A qué edad trabajaremos y de qué, qué profesión escogeremos y si fracasaremos o triunfaremos en ella, con quién nos vamos a casar y cuantos hijos tendremos, a qué edad nos vamos a divorciar, e incluso de qué enfermedad vamos a morir, a qué edad y quienes estarán allí en ese momento de desenlace final del guion vital.
Todo está grabado y codificado para que se active con la presencia de todas aquellas personas que necesitamos para el exacto cumplimiento de ese guion.
Pero no tienes por qué ser esclava de esa información inconsciente; el primer paso es hacerla consciente y con movimientos sistémicos y trabajo en el espacio, en nuestro próximo taller de Análisis Transaccional, comenzaremos a disolver los efectos nocivos de ese guion.
Mamá y papá (nuestros Padres) grabaron ese guion inconsciente durante aquellos primeros años y así nos convirtieron en un ser aburrido o vital, deprimido o entusiasta.
La lealtad hacia ellos hizo que no viéramos sus incongruencias. Por ejemplo, igual papá o mamá hacían pequeñas trampas en el cambio cuando compraban algo, pequeños delitos, y esto no era congruente con el resto de la información. Y, al mirarlos, pudimos ver aquella sonrisilla de lado de cómplice que nos pedía guardar el secreto: era el Niño interior de ellos mismos, que estaba dándonos un permiso, pero en otro contexto, y para el niño no hay diferencia de contextos: todo el espacio, a esa edad, es el de papa y mamá, sobre todo ésta última, ese mismo padre blandía en alto sus elevados valores, que nosotros sabíamos que no eran tales, al menos en todos los momentos y lugares.
Luego, ya adultos, nos metemos en juegos sociales más audaces: un multinivel que nuestro adulto nos está diciendo que es una estafa y que no va a funcionar. En una flor de la vida, que nuestro adulto, si pudo crecer, sabe que no va a funcionar y que es lo más parecido a una estafa. Pero allí surge nuestro niño interior en complicidad con el niño interior de aquella madre que nos guiñó un ojo cuando estafaba alguien en un pequeño cambio en la tienda, surge bajo la forma de sensaciones internas que, mareados como estamos y confundidos por tantos años no siendo nosotros mismos, aceptamos como una “señal positiva”. En el fondo, sabemos que eso no es así, pero el niño interior necesita estímulos excitantes y apuestas arriesgadas y una satisfacción adrenalínica inmediata, y nos lanzamos a aquello que sabemos que no va a funcionar. La misma actitud tenemos a la hora de casarnos o empezar un negocio, adormecidos como estamos para desarrollar nuestro Adulto debido a los mandatos en contrario: si me hago adulto descubro la verdad, es más seguro vivir en la mentira. El resultado es siempre el mismo: fracaso y depresión, gran frustración e impotencia. Porque ahora viene nuestro Padre interior a darnos la madriza del siglo con recriminaciones internas a ese niño interior travieso que se activa sin que podamos pararlo. Así te pasas la vida en un sube y baja emocional continuo sin ningún resultado, llorando de vez en cuando y yendo a jugar al juego de la “terapia” con algún profesional igualmente dormido respecto de sus dimensiones internas activas, y conseguimos que nos alienten otra vez a continuar por el mismo camino.
De ese modo vamos acumulado una y otra vez, esa emoción que siempre sentíamos cuando nuestros padres nos castigaban y a demostrar que no podemos superarlos a ellos, que en el limbo de la conciencia siguen siendo grandes, poderosos y saliéndose con la suya, mientras tú no puedes hacerlo.
¿Piensas acaso que ellos eran más felices que tú? De ningún modo, ellos también arrastraban ese dolor resultante de la lucha entre los mandatos de su propio Padre interior y las travesuras y permisos de su propio Niño interior.
Tienes que salir afuera, al aire fresco, fuera de tu mente y observarla con objetividad, la que nace de un adulto desarrollado y empoderado.
En el Taller de Análisis Transaccional que haremos el 25 de marzo de 10 AM a 8 PM, vamos a activar en tu ser todos estos personajes que te han estado haciendo la vida a cuadros. Para ello, entre otras cosas, te pedimos que traigas ropa, maquillaje y juguetes porque haremos mucho trabajo de interiorización y de activación de esos personajes. Para al fin liberarte definitivamente de ellos.
Héctor D’Alessandro
Será en Xalapeños Ilustres 88
Escuela Internacional de Coaching de Xalapa

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lunes, 20 de febrero de 2017

El arte del “feedback” y el Análisis Transacccional. Héctor D'Alessandro


El arte del “feedback” y el Análisis Transacccional
Héctor D’Alessandro

Feedback se puede traducir como realimentación, reacción o también como estímulo de respuesta.
La eficacia excelente en el arte del feedback se sustenta en la teoría que da estructura y congruencia a la emisión de tu feedback
En realidad, todos estamos en disposición de dar respuesta o estímulo, de hecho, lo hacemos continuamente.
El problema radica en que muchas veces nuestro feedback desconcierta, desanima, o sume en una condición no demasiado positiva a la persona con quien interactuamos.
No moviliza energía en esa persona como para que se ponga en una actitud proactiva, o reflexiva que pueda resultarle útil. La deja, en muchas ocasiones, igualmente inactiva y a veces igualmente dormida respecto de su comportamiento inconsciente, de sus actitudes, de sus respuestas fijas que se han vuelto patrones inamovibles.
Un buen feedback debería, en condiciones óptimas, movilizar la energía del cliente o del paciente y hacerlo percibir aquello que hasta el momento de llegar a nuestra consulta no podía percibir, no tenía permiso para percibir o tenía sistémicamente vedado percibir.
Un buen feedback debe sacar al cliente de su zona de confort y teniendo una intención positiva, debe poseer energía e intensidad suficientes para que el cliente empiece al fin a despertar de aquella zona donde no va a encontrar respuestas o de aquella actitud con la cual tampoco va a encontrar, ni respuesta ni solución a sus asuntos o a sus bloqueos.
En cierta ocasión, la terapeuta Ariadna Aragón, me preguntó cómo era que daba los feedbacks que doy, que, pareciendo en apariencia “suaves o sutiles”, escarbaban, sin embargo, en zonas realmente amenazantes para el cliente.
Esa pregunta me hizo reflexionar y observar, me hizo automodelarme, para averiguar en dónde radica la fuerza tranquila del feedback que aprendí, con grandes maestros, a dar.
Puedo mencionar a varios, sobre todo a mi maestro de rebirthing, Adolfo Domínguez Martínez, una persona que descargaba sus “feedbacks” sobre el alumno con una potencia, con una vitalidad y sobre todo con una certeza demoledora y de quien aprendí simplemente estando a su lado en los cursos, siguiéndolo paso a paso y en definitiva imitándolo.
Pero, el feedback está basado, puedo afirmarlo hoy con claridad, en el  entrenamiento que tú tengas como coach o facilitador en una teoría. El entrenamiento que tengas para no divagar y saltar con tu mente a cualquier ámbito mental del sentido común o de los antiguos aprendizajes, no siempre positivos. El feedback está vinculado a la congruencia personal a nivel profesional. Si la teoría que estás enseñando ha pasado a formar parte tuya con una grado de consustancialidad importante, es decir, si has transformado realmente tu modo de pensar y percibes el mundo y la interacción a cabalidad de ese modo y lo haces durante las veinticuatro horas del día, realmente has reseteado tu mente y nada puede afectarla, ni las opiniones circunstanciales de los clientes ni el pernicioso deseo de quedar bien con el cliente. Si has adquirido, por ejemplo, la capacidad de encontrar la solución ante cada problema, nadie te podrá hacer creer que un asunto humano no tiene solución; y por lo tanto, por derrotista que resulte el cliente, no va a seducirte con esos falsos cantos de sirena que conducen a la ansiedad o a la depresión de siempre.
En ese sentido, un entrenamiento neurofisiológico, en pensamiento, en pensamiento teórico, en actitud corporal, en postura física, en lectura del propio interior, en busca de los sentimientos que aquí y ahora se están manifestando, con la poderosa teoría del Análisis Transaccional, te va a proveer de una fuerza y una presencia interior capaces de leer con certeza y de reaccionar (o sea: dar feedback) con pasmosa puntería ante cada estimulo procedente del cliente.
El Análisis Transaccional te permite dar en el clavo porque es una lectura dinámica y multidimensional de la realidad del cliente. Te permite leer dónde está y adónde se dirige y advertirle (con el feedback que el cliente necesite en cada momento: mandato, permiso, fuerza, ternura, acción, pasividad) para que rectifique su camino.
Si lees la realidad desde el punto de vista del Análisis Transaccional acertarás en el cien por cien de los casos en cuanto a los posibles escenarios futuros del cliente y le aportarás herramientas neurofisiológicas suficientes y necesarias para que altere a voluntad su estado interno y su camino.
Un amigo, me dijo en España en cierta ocasión, durante un taller de AT, “esto es fantástico, es como un entrenamiento de “marine” para el cuerpo mente: no te deja caer y siempre sabes a dónde ir”.
Había aprendido a leer sus caídas en la laxitud del desánimo inducido por el guion vital y a rechazar con enérgica resolución los caminos que no eran el suyo. Había aprendido que merecía algo mejor para su vida.
El Análisis Transaccional nos enseña que lo que más frena a las personas y las convierte en viles payasos de su propia vida, en cobardes observadores de la vida de los otros, en falsos hombres poderosos, en trapos donde limpiarse los zapatos para otro, es que las personas tienen incorporados, desde la época en que eran niños y admitían sin filtros reflexivos todo el material que se les transmitía en el orden intelectual o físico desde del exterior. Un material ante el cual no podían defenderse, dado que entre los cero años de edad y los siete, los niños permanecen las veinticuatro horas del día en estado de trance hipnótico, es decir, con sus cerebros funcionando en la banda de frecuencia de entre ocho y trece mega hertzios (MHZ) por segundo y por lo tanto estaban grabando toda la información circundante como propia. Así grabaron y resultaron programados para conocerse a sí mismos con aquellas palabras con que los designaban los alumnos.
Una investigación realizada en EEUU y en el Reino Unido con micrófonos de grabación colocados detrás de la oreja, determinó que en los ocho primeros años de vida los niños reciben: 1 Aprobación cada 9 reprimendas y, escuchen bien y vean los que dicen los datos: más de 100 mil negativas del tipo ¡No hagas eso! ¡No pongas la mano ahí! ¡No rayes eso!
Esto da un resultado de 34,2 negativas diarias y el día solo tiene 24 horas.
Supongamos que el niño duerme ocho horas, lo cual no es verdad en los primeros años de vida, aun así da un escalofriante resultado de, atiendan bien:
2 negativas por hora en los primeros ocho años de vida. Dos aprobaciones diarias frente a 34,2.
Las investigaciones en desarrollo de capacidades cognitivo afectivas indican que los niños hacen las cosas bien para recibir la aprobación de mamá y “éxito” en términos de esta teoría del aprendizaje, significa ni más ni menos que recibir la aprobación de mamá. Imaginen entonces cuál es la situación real de los niños que fuimos y que aún llevamos dentro de nosotros. Luego de leer estos datos, cuesta un poco afirmar que somos personas positivas. El Análisis Transaccional te permite leer mucho más allá de las aprobaciones y las restricciones y detectar realmente dónde están viviendo en tu interior (en tu niño, en tu adulto o en tus padres interiorizados inconscientemente) los permisos y los mandatos.
La gente está llena de “mandatos” y “permisos”; el problema radica en que las personas muchas veces no saben que tienen permiso para triunfar pero solo con el mandato de hacerse daño con ese permiso. O bien tienen permiso para fracasar con el mandato contradictorio de que triunfen, con lo cual su fracaso, del que platicarán al mundo con una sonrisa incongruente, es en realidad el éxito que se esperaba de ellos. Nada de esto se hará evidente si el feedback no es el adecuado; llevas muchos años de trampas y autosabotajes para que esos elementos perniciosos de tu vida salgan a la luz con bonitas palabras desacertadas. Para esto el arte del feedback, que aprenderás a producir en niveles excelentes, resulta fundamental.
En el modelo de trabajo neurofisiológico que propongo, trabajaremos con tu propio interior inconsciente y cambiar desde el nivel celular esos permisos y mandatos incongruentes que no te permiten vivir tu propio destino.
Contacta con tu Niño Interior Maravilloso, fuente de toda potencialidad y de toda creatividad, para ser amado y próspero.
Héctor D’Alessandro
Comenzamos el 25 de marzo a las 10 AM. Seis sesiones en total.
25 de marzo de 2017
22 de abril
20 de mayo
17 de junio
15 de julio
19 de agosto

2281 78 07 00 – 2281 82 88 84
Xalapeños Ilustres 88 (Col. Centro – Xalapa)

Taller de Destrezas en Análisis Transaccional

Taller de destrezas en Análisis Transaccional


Héctor D’Alessandro
2281 78 07 00 y 22 81 82 88 84
(Marzo – Agosto 2107 Xalapa)
Escuela Internacional de Coaching de Xalapa

Objetivos
Que el alumno/a incorpore en su repertorio de respuestas neurofisiológicas inconscientes el modo de lectura de la realidad, de las interacciones sociales y terapéuticas, propio del Análisis Transaccional (AT)
Que pueda por consecuencia, percibir de modo directo en las relaciones cotidianas si una persona se está comunicando desde su niño interior, desde sus padres interiorizados o desde su adulto y todo lo que esto implica.
Que pueda percibir de modo directo si la vivencia es de guion o es la propia vida.
Que pueda intervenir a tiempo y modificar la situación en el sentido deseado por su propósito vital más significativo.
Que adquiera destrezas que le permitan detener los comportamientos compulsivos de guion en sí mismo y advertirlo en las otras personas con el objetivo de invitarlas a abandonar la vivencia de guion.

Programa
Módulo I. Qué es el análisis transaccional.
Antecedentes.
Eric Berne.
Influencia del AT:
AT como modelo de trabajo psicoterapéutico en grupos familiares
En grupos terapéuticos semanales
El AT se convierte en el principal sistema de coaching empresarial en todo el mundo: “yo gano/ tu ganas”. Los sistemas “ganar-ganar”
Módulo II. El AT y sus legados.
Un nuevo concepto en la terapia y en el sentido común social: “El niño interior”
La terapia del niño interior.
EL AT origen y núcleo duro de las constelaciones familiares: del guion familiar al sistema familiar y los asuntos transgeneracionales.

Módulo III. Introducción al A. T.
Conceptos fundamentales.
Los “estados fluctuantes del ego”
Lectura psicorporal:
Identificación intelectual de los estados fluctuantes del ego.
Identificación psicocorporal de los estados fluctuantes del ego.
Identificación de los estados fluctuantes del ego en el espacio.
Psicogeografía de los estados fluctuantes del ego.
Los estados fluctuantes del ego y el sistema representacional
Identificación de los estados fluctuantes del ego en la gestualidad
Identificación de los estados fluctuantes del ego en la expresión verbal
Identificación de los estados fluctuantes del ego en la interacción.

Módulo IV. Experiencia y lectura corporal y espacial:
Cómo entrenar a un niño/a para fracasar
Cómo entrenar a un niño/a para no fracasar
Cómo entrenar a un niño/ para no tener éxito
Cómo entrenar a un niño/a para tener éxito

Módulo V. Trabajo en la mente inconsciente y en el espacio
La grabación temprana del guion familiar en la mente del niño
La mente del niño y el estado alfa de trance del cerebro humano
Cómo graba información el niño
La experiencia y la grabación de significados

Módulo VI. Estructuración del tiempo en la mente  niño/a
La emoción prohibida de nuestra familia: el “truco”.
Como correr detrás de premios por ir contra nuestro propio interés y voluntad.
Repetición compulsiva de la experiencia
Psicogeografía de la experiencia emocional
La emoción en la interacción
El guion de vida
Cómo saber que estoy viviendo el guion y no mi vida
Experiencia psicocorporal y en el espacio:
Quién decide por mí cuando parece que decido yo.
El guion aplicado: amor, sexualidad, vida afectiva, relaciones sociales, finanzas, empresa, familia, salud y enfermedad, hechos fundamentales: trabajo, casamiento, divorcio, muertes.
El guion personal de vida y el sistema representacional.
El guion y el sistema familiar de las constelaciones: similitudes y diferencias
El descubrimiento de Hellinger (creador de las constelaciones familiares y terapeuta familiar con PNL y AT durante años).

Módulo VII. Arqueología de la mente; experiencia de recapitulación y reimpronta.  (Psicocorporal y espacial).
Análisis del guion.
Psicogeografía del guion
El triángulo dramático
Experimentar el triángulo en las propias células y salir de él.
Cómo salir del guion
La buena vida
Psicogeografía de la buena vida
Imágenes y sistemas representacionales de la buena vida.

Tipo de aprendizaje: Significativo.

Se refiere a la posibilidad del alumno de relacionar el conocimiento con lo que ya sabe, de forma sustancial, adquiriendo la nueva información un sentido, otorgando un valor significativo a lo que se aprende.
Se desarrolla en el plano del ser, encontrando la autorrealización del estudiante porque el conocimiento involucra al estudiante en su totalidad: cognitivo, socio - afectivo, actitudinal y psicomotora.

25 de marzo de 2017
22 de abril
20 de mayo
17 de junio
15 de julio
19 de agosto
(Este programa puede verse alterado en el orden por la propia dinámica del grupo. El trabajo es intelectual, pero por encima de eso es experiencial. En las diversas estrategias se vivencia corporalmente los conceptos vitales del AT)

Estamos en Xalapeños Ilustres 88, col. Centro - Xalapa
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