lunes, 20 de febrero de 2017

El arte del “feedback” y el Análisis Transacccional. Héctor D'Alessandro


El arte del “feedback” y el Análisis Transacccional
Héctor D’Alessandro

Feedback se puede traducir como realimentación, reacción o también como estímulo de respuesta.
La eficacia excelente en el arte del feedback se sustenta en la teoría que da estructura y congruencia a la emisión de tu feedback
En realidad, todos estamos en disposición de dar respuesta o estímulo, de hecho, lo hacemos continuamente.
El problema radica en que muchas veces nuestro feedback desconcierta, desanima, o sume en una condición no demasiado positiva a la persona con quien interactuamos.
No moviliza energía en esa persona como para que se ponga en una actitud proactiva, o reflexiva que pueda resultarle útil. La deja, en muchas ocasiones, igualmente inactiva y a veces igualmente dormida respecto de su comportamiento inconsciente, de sus actitudes, de sus respuestas fijas que se han vuelto patrones inamovibles.
Un buen feedback debería, en condiciones óptimas, movilizar la energía del cliente o del paciente y hacerlo percibir aquello que hasta el momento de llegar a nuestra consulta no podía percibir, no tenía permiso para percibir o tenía sistémicamente vedado percibir.
Un buen feedback debe sacar al cliente de su zona de confort y teniendo una intención positiva, debe poseer energía e intensidad suficientes para que el cliente empiece al fin a despertar de aquella zona donde no va a encontrar respuestas o de aquella actitud con la cual tampoco va a encontrar, ni respuesta ni solución a sus asuntos o a sus bloqueos.
En cierta ocasión, la terapeuta Ariadna Aragón, me preguntó cómo era que daba los feedbacks que doy, que, pareciendo en apariencia “suaves o sutiles”, escarbaban, sin embargo, en zonas realmente amenazantes para el cliente.
Esa pregunta me hizo reflexionar y observar, me hizo automodelarme, para averiguar en dónde radica la fuerza tranquila del feedback que aprendí, con grandes maestros, a dar.
Puedo mencionar a varios, sobre todo a mi maestro de rebirthing, Adolfo Domínguez Martínez, una persona que descargaba sus “feedbacks” sobre el alumno con una potencia, con una vitalidad y sobre todo con una certeza demoledora y de quien aprendí simplemente estando a su lado en los cursos, siguiéndolo paso a paso y en definitiva imitándolo.
Pero, el feedback está basado, puedo afirmarlo hoy con claridad, en el  entrenamiento que tú tengas como coach o facilitador en una teoría. El entrenamiento que tengas para no divagar y saltar con tu mente a cualquier ámbito mental del sentido común o de los antiguos aprendizajes, no siempre positivos. El feedback está vinculado a la congruencia personal a nivel profesional. Si la teoría que estás enseñando ha pasado a formar parte tuya con una grado de consustancialidad importante, es decir, si has transformado realmente tu modo de pensar y percibes el mundo y la interacción a cabalidad de ese modo y lo haces durante las veinticuatro horas del día, realmente has reseteado tu mente y nada puede afectarla, ni las opiniones circunstanciales de los clientes ni el pernicioso deseo de quedar bien con el cliente. Si has adquirido, por ejemplo, la capacidad de encontrar la solución ante cada problema, nadie te podrá hacer creer que un asunto humano no tiene solución; y por lo tanto, por derrotista que resulte el cliente, no va a seducirte con esos falsos cantos de sirena que conducen a la ansiedad o a la depresión de siempre.
En ese sentido, un entrenamiento neurofisiológico, en pensamiento, en pensamiento teórico, en actitud corporal, en postura física, en lectura del propio interior, en busca de los sentimientos que aquí y ahora se están manifestando, con la poderosa teoría del Análisis Transaccional, te va a proveer de una fuerza y una presencia interior capaces de leer con certeza y de reaccionar (o sea: dar feedback) con pasmosa puntería ante cada estimulo procedente del cliente.
El Análisis Transaccional te permite dar en el clavo porque es una lectura dinámica y multidimensional de la realidad del cliente. Te permite leer dónde está y adónde se dirige y advertirle (con el feedback que el cliente necesite en cada momento: mandato, permiso, fuerza, ternura, acción, pasividad) para que rectifique su camino.
Si lees la realidad desde el punto de vista del Análisis Transaccional acertarás en el cien por cien de los casos en cuanto a los posibles escenarios futuros del cliente y le aportarás herramientas neurofisiológicas suficientes y necesarias para que altere a voluntad su estado interno y su camino.
Un amigo, me dijo en España en cierta ocasión, durante un taller de AT, “esto es fantástico, es como un entrenamiento de “marine” para el cuerpo mente: no te deja caer y siempre sabes a dónde ir”.
Había aprendido a leer sus caídas en la laxitud del desánimo inducido por el guion vital y a rechazar con enérgica resolución los caminos que no eran el suyo. Había aprendido que merecía algo mejor para su vida.
El Análisis Transaccional nos enseña que lo que más frena a las personas y las convierte en viles payasos de su propia vida, en cobardes observadores de la vida de los otros, en falsos hombres poderosos, en trapos donde limpiarse los zapatos para otro, es que las personas tienen incorporados, desde la época en que eran niños y admitían sin filtros reflexivos todo el material que se les transmitía en el orden intelectual o físico desde del exterior. Un material ante el cual no podían defenderse, dado que entre los cero años de edad y los siete, los niños permanecen las veinticuatro horas del día en estado de trance hipnótico, es decir, con sus cerebros funcionando en la banda de frecuencia de entre ocho y trece mega hertzios (MHZ) por segundo y por lo tanto estaban grabando toda la información circundante como propia. Así grabaron y resultaron programados para conocerse a sí mismos con aquellas palabras con que los designaban los alumnos.
Una investigación realizada en EEUU y en el Reino Unido con micrófonos de grabación colocados detrás de la oreja, determinó que en los ocho primeros años de vida los niños reciben: 1 Aprobación cada 9 reprimendas y, escuchen bien y vean los que dicen los datos: más de 100 mil negativas del tipo ¡No hagas eso! ¡No pongas la mano ahí! ¡No rayes eso!
Esto da un resultado de 34,2 negativas diarias y el día solo tiene 24 horas.
Supongamos que el niño duerme ocho horas, lo cual no es verdad en los primeros años de vida, aun así da un escalofriante resultado de, atiendan bien:
2 negativas por hora en los primeros ocho años de vida. Dos aprobaciones diarias frente a 34,2.
Las investigaciones en desarrollo de capacidades cognitivo afectivas indican que los niños hacen las cosas bien para recibir la aprobación de mamá y “éxito” en términos de esta teoría del aprendizaje, significa ni más ni menos que recibir la aprobación de mamá. Imaginen entonces cuál es la situación real de los niños que fuimos y que aún llevamos dentro de nosotros. Luego de leer estos datos, cuesta un poco afirmar que somos personas positivas. El Análisis Transaccional te permite leer mucho más allá de las aprobaciones y las restricciones y detectar realmente dónde están viviendo en tu interior (en tu niño, en tu adulto o en tus padres interiorizados inconscientemente) los permisos y los mandatos.
La gente está llena de “mandatos” y “permisos”; el problema radica en que las personas muchas veces no saben que tienen permiso para triunfar pero solo con el mandato de hacerse daño con ese permiso. O bien tienen permiso para fracasar con el mandato contradictorio de que triunfen, con lo cual su fracaso, del que platicarán al mundo con una sonrisa incongruente, es en realidad el éxito que se esperaba de ellos. Nada de esto se hará evidente si el feedback no es el adecuado; llevas muchos años de trampas y autosabotajes para que esos elementos perniciosos de tu vida salgan a la luz con bonitas palabras desacertadas. Para esto el arte del feedback, que aprenderás a producir en niveles excelentes, resulta fundamental.
En el modelo de trabajo neurofisiológico que propongo, trabajaremos con tu propio interior inconsciente y cambiar desde el nivel celular esos permisos y mandatos incongruentes que no te permiten vivir tu propio destino.
Contacta con tu Niño Interior Maravilloso, fuente de toda potencialidad y de toda creatividad, para ser amado y próspero.
Héctor D’Alessandro
Comenzamos el 25 de marzo a las 10 AM. Seis sesiones en total.
25 de marzo de 2017
22 de abril
20 de mayo
17 de junio
15 de julio
19 de agosto

2281 78 07 00 – 2281 82 88 84
Xalapeños Ilustres 88 (Col. Centro – Xalapa)

Taller de Destrezas en Análisis Transaccional

Taller de destrezas en Análisis Transaccional


Héctor D’Alessandro
2281 78 07 00 y 22 81 82 88 84
(Marzo – Agosto 2107 Xalapa)
Escuela Internacional de Coaching de Xalapa

Objetivos
Que el alumno/a incorpore en su repertorio de respuestas neurofisiológicas inconscientes el modo de lectura de la realidad, de las interacciones sociales y terapéuticas, propio del Análisis Transaccional (AT)
Que pueda por consecuencia, percibir de modo directo en las relaciones cotidianas si una persona se está comunicando desde su niño interior, desde sus padres interiorizados o desde su adulto y todo lo que esto implica.
Que pueda percibir de modo directo si la vivencia es de guion o es la propia vida.
Que pueda intervenir a tiempo y modificar la situación en el sentido deseado por su propósito vital más significativo.
Que adquiera destrezas que le permitan detener los comportamientos compulsivos de guion en sí mismo y advertirlo en las otras personas con el objetivo de invitarlas a abandonar la vivencia de guion.

Programa
Módulo I. Qué es el análisis transaccional.
Antecedentes.
Eric Berne.
Influencia del AT:
AT como modelo de trabajo psicoterapéutico en grupos familiares
En grupos terapéuticos semanales
El AT se convierte en el principal sistema de coaching empresarial en todo el mundo: “yo gano/ tu ganas”. Los sistemas “ganar-ganar”
Módulo II. El AT y sus legados.
Un nuevo concepto en la terapia y en el sentido común social: “El niño interior”
La terapia del niño interior.
EL AT origen y núcleo duro de las constelaciones familiares: del guion familiar al sistema familiar y los asuntos transgeneracionales.

Módulo III. Introducción al A. T.
Conceptos fundamentales.
Los “estados fluctuantes del ego”
Lectura psicorporal:
Identificación intelectual de los estados fluctuantes del ego.
Identificación psicocorporal de los estados fluctuantes del ego.
Identificación de los estados fluctuantes del ego en el espacio.
Psicogeografía de los estados fluctuantes del ego.
Los estados fluctuantes del ego y el sistema representacional
Identificación de los estados fluctuantes del ego en la gestualidad
Identificación de los estados fluctuantes del ego en la expresión verbal
Identificación de los estados fluctuantes del ego en la interacción.

Módulo IV. Experiencia y lectura corporal y espacial:
Cómo entrenar a un niño/a para fracasar
Cómo entrenar a un niño/a para no fracasar
Cómo entrenar a un niño/ para no tener éxito
Cómo entrenar a un niño/a para tener éxito

Módulo V. Trabajo en la mente inconsciente y en el espacio
La grabación temprana del guion familiar en la mente del niño
La mente del niño y el estado alfa de trance del cerebro humano
Cómo graba información el niño
La experiencia y la grabación de significados

Módulo VI. Estructuración del tiempo en la mente  niño/a
La emoción prohibida de nuestra familia: el “truco”.
Como correr detrás de premios por ir contra nuestro propio interés y voluntad.
Repetición compulsiva de la experiencia
Psicogeografía de la experiencia emocional
La emoción en la interacción
El guion de vida
Cómo saber que estoy viviendo el guion y no mi vida
Experiencia psicocorporal y en el espacio:
Quién decide por mí cuando parece que decido yo.
El guion aplicado: amor, sexualidad, vida afectiva, relaciones sociales, finanzas, empresa, familia, salud y enfermedad, hechos fundamentales: trabajo, casamiento, divorcio, muertes.
El guion personal de vida y el sistema representacional.
El guion y el sistema familiar de las constelaciones: similitudes y diferencias
El descubrimiento de Hellinger (creador de las constelaciones familiares y terapeuta familiar con PNL y AT durante años).

Módulo VII. Arqueología de la mente; experiencia de recapitulación y reimpronta.  (Psicocorporal y espacial).
Análisis del guion.
Psicogeografía del guion
El triángulo dramático
Experimentar el triángulo en las propias células y salir de él.
Cómo salir del guion
La buena vida
Psicogeografía de la buena vida
Imágenes y sistemas representacionales de la buena vida.

Tipo de aprendizaje: Significativo.

Se refiere a la posibilidad del alumno de relacionar el conocimiento con lo que ya sabe, de forma sustancial, adquiriendo la nueva información un sentido, otorgando un valor significativo a lo que se aprende.
Se desarrolla en el plano del ser, encontrando la autorrealización del estudiante porque el conocimiento involucra al estudiante en su totalidad: cognitivo, socio - afectivo, actitudinal y psicomotora.

25 de marzo de 2017
22 de abril
20 de mayo
17 de junio
15 de julio
19 de agosto
(Este programa puede verse alterado en el orden por la propia dinámica del grupo. El trabajo es intelectual, pero por encima de eso es experiencial. En las diversas estrategias se vivencia corporalmente los conceptos vitales del AT)

Estamos en Xalapeños Ilustres 88, col. Centro - Xalapa
Inscríbete ahora:  2281 78 07 00 
                             2281 82 88 84

miércoles, 25 de enero de 2017

Curso de Constelaciones Familiares

Aprende Constelaciones Familiares
Con Héctor D’Alessandro

Un fin de semana al mes, SEIS MESES DE DURACIÓN

Si ya eres terapeuta o tienes cualquier otra profesión, las Constelaciones Familiares te ayudarán a mejorar al mil por cien. Si no, aquí tienes la oportunidad de convertirte en una excelente terapeuta en SOLO SEIS MESES, puedes además profundizar en tu crecimiento profesional y personal. En la Escuela Internacional de Coaching de Xalapa TE ACOMPAÑAMOS HASTA EL FINAL!!

El programa integra el aprendizaje de Constelaciones Familiares, Constelaciones organizacionales y Constelaciones en base a la proporción áurea.

Inicia:
Marzo 11 y 12
Abril 8 y 9
Mayo 13 y 14
Junio 10 y 11
Julio 1 y 2
Agosto 5 y 6

La inversión es de dos mil pesos por mes y el curso es un fin de semana al mes en sábado y domingo.
Horario: 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 hrs.

El diplomado implica un proceso muy profundo de autoconocimiento y de trabajo consigo mismo por parte del alumno o la alumna que le permitirá crecer y hacer frente a cualquier situación propia o de sus clientes. La asistencia a la totalidad de las clases es un compromiso que el alumno o alumna asume ante sí y ante un grupo en evolución. Será en Xalapeños Ilustres 88, Col Centro Xalapa. Inscríbete ahora al 22 81 82 88 84 Escuela Internacional de Coaching de Xalapa “Muchos años cambiando vidas y destinos”.
INSCRÍBETE AHORA, PAGA ANTES DEL 28 DE FEBRERO DE 2017 Y OBTÉN UNA MENSUALIDAD GRATIS.!!!!


martes, 17 de enero de 2017

Constelaciones Familiares Héctor D'Alessandro

Aprende Constelaciones Familiares
Con Héctor D’Alessandro

Un fin de semana al mes, SEIS MESES DE DURACIÓN

Si ya eres terapeuta o tienes cualquier otra profesión, las Constelaciones Familiares te ayudarán a mejorar al mil por cien. Si no, aquí tienes la oportunidad de convertirte en una excelente terapeuta en SOLO SEIS MESES, puedes además profundizar en tu crecimiento profesional y personal. En la Escuela Internacional de Coaching de Xalapa TE ACOMPAÑAMOS HASTA EL FINAL!!

El programa integra el aprendizaje de Constelaciones Familiares, Constelaciones organizacionales y Constelaciones en base a la proporción áurea.

Inicia:
Marzo 11 y 12
Abril 8 y 9
Mayo 13 y 14
Junio 10 y 11
Julio 1 y 2
Agosto 5 y 6

La inversión es de dos mil pesos por mes y el curso es un fin de semana al mes en sábado y domingo.
Horario: 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 hrs.

El diplomado implica un proceso muy profundo de autoconocimiento y de trabajo consigo mismo por parte del alumno o la alumna que le permitirá crecer y hacer frente a cualquier situación propia o de sus clientes. La asistencia a la totalidad de las clases es un compromiso que el alumno o alumna asume ante sí y ante un grupo en evolución. Será en Xalapeños Ilustres 88, Col Centro Xalapa. Inscríbete ahora al 22 81 82 88 84 Escuela Internacional de Coaching de Xalapa “Muchos años cambiando vidas y destinos”.
INSCRÍBETE AHORA, PAGA ANTES DEL 28 DE FEBRERO DE 2017 Y OBTÉN UNA MENSUALIDAD GRATIS.!!!!

Constelaciones Familiares y Proporción Áurea. Héctor D'Alessandro

Las constelaciones familiares y la proporción áurea.
Héctor D’Alessandro                                                         

Venía observando desde hacía años que la "resolución" de una constelación tiene más que ver con la "posición" dentro de la configuración en el espacio y la "distancia" entre los participantes, que con el "contenido". Menos que ver con el hecho de que se trate del "padre" o de la "madre", que con la geometría. Las constelaciones familiares de Hellinger, con todo el respeto que nos merecen, no permiten de modo directo un acceso de la conciencia a niveles superiores, libres del vulgar chisme sobre si tengo una lealtad con papa o con la abuela. Muchos clientes y terapeutas, incluso consteladores, se quedan enganchados en eso y no evolucionan.
Noté que muchos terapeutas, incluso con una extensa experiencia de años o lustros, volvían a “constelar” asuntos ya trabajados en más de una ocasión, noté que en cierto modo habían sido tomados por una especie de adicción a constelar una y otra vez el mismo tema. Volvían de un modo realmente compulsivo a “trabajar en un nuevo aspecto” que antes no habían “visto” sobre la relación con su padre o con su madre o con algún otro antepasado.
 Se habían vuelto adictos a tener lealtades o simplemente problemas.
 Pensé que algo no estaba funcionando bien en todo este asunto. La mente de la personalidad se la pasa todo el rato inventándose nuevos asuntos y en el caso de estas personas se dedicaba a inventar nuevos aspectos o dimensiones de alguna situación antigua. Noté incluso que se volvían adictos a pasar una vez más por la experiencia de “darse cuenta”; estaban ansiosas por experimentar la vivencia de “comprender”, pero en realidad no se estaba entendiendo nada sino bañando una vez más a las células de la experiencia. No obstante, el malestar y la frustración volvían a aparecer tarde o temprano.
Calibrando la respuesta corporal del cuerpo de estas personas, noté asimismo que no había congruencia entre el interesante asunto con el que ahora habían decidido ocupar su tiempo durante un periodo más y cómo lo planteaban. No había allí cambio alguno; el cambio, en las personas, se nota en el cuerpo. No me voy a extender ahora en el proceso de cambio que se registra en el cuerpo, pero es conveniente que el lector se quede con la idea de que una comprensión meramente mental no suscita un cambio profundo y esto es legible en el cuerpo, en cambio, la transformación real y profunda se puede leer en la totalidad del cuerpo, por lo cual el cliente o el paciente o el colega puede decirnos que está haciendo grandes cambios y celebrarlo cada mañana con grandes exclamaciones y poderosos gestos aprendidos, pero en este caso sí hay que decir que el hábito no hace al monje.
La mente, esa función del cuerpo, tiene la capacidad de fagocitar conocimientos y creerse que conoce la experiencia. Para que este conocimiento se convierta en un hábito real del cuerpo y de la mente tiene que poder responderse involuntariamente desde la estructura de esa nueva costumbre, y esta respuesta no es solo verbal y mental, para ser real y estar operando cambios reales en la existencia de la persona, deben constituir realmente un nuevo modo de ser, una actitud radicalmente inconsciente que surge como respuesta espontánea. Mientras esto no sucede, la mente posee la facultad de fingir que eso ya es un hábito, pero solo está más o menos memorizado.
Es una memorización, no un aprendizaje.
Del mismo modo en que una vez que hemos aprendido una nueva destreza como por ejemplo el conducir un coche, podemos simultáneamente realizar otras actividades, como por ejemplo pensar en algo que nos han dicho esta mañana. Pero si de pronto la propia conducción nos obliga a prestar repentina atención a la tarea de conducir, generalmente nos olvidamos de lo que estábamos pensando y es raro que lo volvamos a recordar. Porque la conducción sí está aprendida y lo que circunstancialmente estábamos pensando no está aprendido.  
Del mismo modo, mientras vivimos podemos encontrarnos una y otra vez con circunstancias problemáticas. Un síntoma de inteligencia y de voluntad de cambiar es el que nos pongamos a pensar en ese asunto. Lo que sucede es que, al momento de ponernos a pensar en aquello que nos resulta problemático, acudimos a esquemas de ordenación del pensamiento que hemos aprendido. El modo en que pensamos nuestros problemas nos pueden capacitar para cambiarlos y encontrar soluciones o nos pueden ayudar a meternos en un callejón sin salida. Es como si el propio pensamiento nos dijera aquella famosa frase de Nietzsche: “puedo enseñarte a volar, pero si quieres caer, te puedo enseñar a caer más deprisa”.
El núcleo problemático del pensar es que en principio pensamos y creemos que el modo en que pensamos de modo natural, de acuerdo a los aprendizajes por los que hemos pasado, es el mejor modo de pensar; y no siempre es así. Para pensar de un modo eficaz hay que aprender a hacerlo y luego hay que entrenarse, hacer flexiones como en la gimnasia. De otro modo, no habrá resultados.
Bien, cuando, en calidad de pacientes o clientes o “coaches”, concurrimos a unas sesiones con algún facilitador, algo importante que realizamos es el aprender nuevos modos de pensarnos a nosotros mismos. Nos entrenamos, en realidad, como correctos pacientes. Y, como dice Eric Berne, en poco tiempo podemos aprender las destrezas necesarias para ser buenos pacientes psicoanalíticos o de cualquier otra escuela.
De modo sorprendente, cierto día me di cuenta de que mientras los pacientes mantenían intactos todo su sistema de pensamiento, muchos clientes de constelaciones e incluso profesionales de las constelaciones, “fingían” (de modo inconsciente, claro, ellos no tenían ninguna mala intención al hacerlo) tener nuevos asuntos que tratar.
Un modo muy eficaz de no cambiar, fingir que aún queda algo por resolver.
Una treta muy habitual de los pacientes y de las personas en general. Fingir el cambio en su aspecto meramente externo mientras se mantienen a salvo dentro de la cueva de sus supuestas comodidades.
¿Cómo podía ser que unas personas adultas gastaran su dinero y emplearan su tiempo en realizar unas actividades de las cuales en el fondo no esperaban ningún resultado? De hecho, venían una y otra vez a constelar una vez más, como si vinieran a un club de ajedrecistas a echar una partidita. En general, no lo permitía, les desaconsejaba hacerlo si no era algo realmente sentido. Y les facilitaba un proceso de coaching para encontrarse realmente con lo que había detrás y qué estaban ganando con esta conducta. De este modo se solucionaba momentáneamente el asunto. Pero luego me enteraba que iba a constelar con otro constelador que si les consentía este abuso de sí mismas y de su precioso tiempo.
Más allá de que ciertas personas van probando indefinidamente a lo largo de su vida una serie de medicinas con el objetivo de no continuar con ninguna ni profundizar con ninguna, con el objetivo inconsciente de no acabar de curar, supe que algo estaba sucediendo con las constelaciones y también con la interpretación que esas personas tenían acerca de las mismas.
Como facilitador, mi formación fundamental es en programación neurolingüística y en hipnosis ericksoniana y no estoy acostumbrado a que algo no funcione. Me había percatado, desde hacía mucho tiempo, de que en muchas constelaciones, sobre todo organizacionales, la solución arriba en el momento en que se produce un cambio de posición en el espacio y en el cambio en las distancias entre las personas que están interpretando, a veces procedía a cambiar solo unos centímetros en la posición de un intérprete y la solución llegaba. Quienes me conocen, alumnos y clientes, saben de mi obsesiva exactitud y minuciosidad a la hora de rectificar el lugar donde alguien se ubica y a qué distancia se coloca respecto de otro integrante de la constelación.
Intuía que algo había con la colocación y la distancia; lo que no podía imaginar era que un día, viendo un video sobre los números de Fibonacci y la proporción aurea que gobierna la naturaleza como patrón numérico constante, de pronto, iba a sobrevenir de modo fulminante la comprensión de la relación de un orden superior y a la vez materialmente evidente en la imagen de resolución de una constelación. De pronto entendí que las soluciones “ordenadas” de Hellinger tienen más que ver con las soluciones geométricas “armónicas” de Leonardo da Vinci.
Pero esto no se acabó aquí, sino que la visión repentina de la proporción aurea gobernando sutil y estructuralmente las relaciones de orden armonioso en las constelaciones produjo de inmediato un descarte casi absoluto de todo contenido. No son los padres, ni los antepasados los que nos ayudan a solucionar los asuntos que nos apenan, sino las posiciones y las distancias entre esas posiciones, y lo más impactante es que simultáneamente comprendí que esas mismas relaciones de orden armonioso que nos sacan del orden existencial de la sangre, son las mismas que nos pueden permitir colocarnos en una posición y en una distancia que nos conduzcan a órdenes superiores ajenos a la existencia humana en clanes familiares. Es muy correcto ordenar una familia, y tremendamente útil para la vida en la tierra de la persona, si esta solo es un ser puramente material. Pero si la persona desea desarrollar su dimensión superior, debe disponerse a una recolocación de su persona y de su ser en un tablero o configuración que trasciende lo familiar y se conecta a la dimensión espiritual inherente al ser humano.
Las constelaciones familiares pueden facilitar un gran desarrollo humano y solucionar muchos asuntos de la existencia, pero el ser transpersonal encontrará su acceso a otras dimensiones de la vida espiritual, disponiéndose a entrar en relaciones de orden armonioso, espaciales y corporales que obedecen a una disposición geométrica diferente, donde en lugar de ir al núcleo de los problemas en busca de un bioshock plagado de dolor, nos dirigimos al núcleo de las soluciones, donde nos bañamos en el mar de las respuestas exitosas. Un lugar donde se produce un sacudón energético de orden superior que no dejará piedra sobre piedra en la personalidad creada por la mente del ego, la misma que creó las constelaciones familiares y que como un trampolín nos servirá para dar el gran salto al océano de una existencia superior.
 Diciembre y 2016, Xalapa
En la Escuela Internacional de Coaching de Xalapa hacemos continuamente Cursos de Constelaciones Familiares con la Proporción Áurea. Consulta a los teléfonos 2281 82 88 84 o al 2281 70 07 00 o al email escinternacionalcoachingxalapa@gmail.com